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Cómo cambiar los acordes del ukelele más rápido

¿Se te descoordinan los cambios de acordes a mitad de la canción? No eres el único. Aquí tienes 5 técnicas sencillas y 3 ejercicios rápidos para cambiar de acorde con fluidez, sin dejar de rasguear en ningún momento.

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¿Por qué cuesta tanto pasar de un acorde a otro? ¿Por qué todas las canciones que intento tocar se desmoronan en cuanto tengo que cambiar de acorde? No eres el único. Los cambios de acorde lentos son la principal razón por la que los principiantes acaban dejando de aprender a tocar el ukelele. La buena noticia es que es una de las cosas más fáciles de solucionar. Solo necesitas el enfoque adecuado y un poco de práctica específica.

Cuando empecé, los primeros acordes que aprendí fueron, por supuesto, los básicos: Am, C, G y F. El cambio de acorde que siempre me resultaba más difícil era el de C a F. Se me enredaban los dedos y tenía que dejar de tocar la canción y volver a empezar. Así que créeme, sé perfectamente por lo que estás pasando ahora mismo. La solución es más sencilla de lo que crees y, una vez que lo pillas, ya no se te olvida.

En esta guía te voy a enseñar la mentalidad que hace que todo encaje, y luego te voy a enseñar cinco técnicas concretas y tres ejercicios rápidos que puedes empezar a practicar hoy mismo. Coge tu ukelele y vamos a conseguir que esos cambios salgan fluidos.

Cambia de ritmo, pero no dejes de rasguear

Antes que nada, aquí va el gran secreto, y la primera vez que lo pruebes te parecerá totalmente raro. Mantén la mano con la que rasgueas en movimiento, incluso cuando la mano con la que pulsas las cuerdas no esté lista.

La mayoría de los principiantes dejan de tocar, forman con cuidado el siguiente acorde y luego vuelven a rasguear. Eso rompe el ritmo y hace que tus manos se acostumbren a esperarse unas a otras. En lugar de eso, sigue rasgueando a un ritmo constante y deja que el acorde llegue al compás. Si tus dedos se retrasan un poco, no pasa nada. Un cambio de acorde un poco impreciso pero que se mantenga en el tiempo suena mucho mejor que un cambio perfecto que rompa el ritmo.

Imagina que tu mano con la que rasgueas es el motor de un coche. El motor no se apaga mientras cambias de marcha, sigue girando y la marcha se encaja sobre la marcha mientras lo haces. Aquí pasa lo mismo.

Así que el objetivo no es «cambiar de acorde a la perfección». El objetivo es «cambiar de acorde a tiempo». La velocidad y la precisión vendrán después, cuando tus manos dejen de hacer pausas.

Aquí, el metrónomo es tu mejor aliado. Ponlo a un ritmo lento, rasguea con cada clic y esfuérzate por tocar cada acorde al compás, aunque al principio suene un poco desordenado.

5 técnicas para cambiar de acordes más rápido

1. Mantén la mano con la que rasgueas en movimiento

Esta es la mentalidad de antes convertida en un hábito real. Tu mano que rasguea marca el tempo y nunca espera. Tu mano que pulsa las cuerdas tiene que seguirle el ritmo. Practica rasgueando un acorde y, en el siguiente compás, pasa a la nueva forma sin ralentizar el rasgueo en absoluto. Sonará un poco torpe durante un día o dos. Pero un día, de repente, ya no será así.

Si de paso quieres mejorar tu técnica con la mano que rasguea, mi guía sobre cómo rasguear combina a la perfección con esta.

2. Fija y gira los dedos

Fíjate bien en dos acordes cualesquiera antes de pasar de uno a otro. Muchas veces comparten un dedo y no hace falta que lo levantes en absoluto. Mantén ese dedo en su sitio y mueve los demás a su alrededor.

El ejemplo más claro es el de Am a F. Toca Am con el dedo medio en la cuerda de Sol, en el segundo traste. Para pasar a F, deja ese dedo exactamente donde está y simplemente añade el dedo índice en la cuerda de Mi, en el primer traste. La mano no se mueve, solo colocas un dedo más en su sitio.

En cuanto empieces a fijarte en esos dedos que se superponen, un salto que antes te daba miedo se convierte en un pequeño ajuste. Menos movimiento significa cambios más rápidos, siempre.

3. Anticipa el movimiento y prepara la forma

Tus ojos y tu cerebro deben ir un acorde por delante de tus manos. Mientras rasgueas el acorde actual, imagina la siguiente forma y empieza a prepararte para ella antes de que realmente la necesites.

Un truco muy útil es levantar ligeramente los dedos y colocarlos en el aire formando el siguiente acorde justo por encima de las cuerdas, para luego bajarlos al compás. Formar la posición en el aire evita los tropiezos, porque tu mano ya sabe exactamente adónde va. Es un poco como mirar la carretera que tienes delante en lugar de fijarte en el salpicadero.

4. El ejercicio de cambio de un minuto

Esto es genial porque convierte un ensayo aburrido en un pequeño juego. Elige dos acordes. Pon un cronómetro a 60 segundos. Ve alternando entre ellos tantas veces como puedas, contando cada cambio limpio. Anota el número.

Mañana, a por todas. Esa es la clave. Te sorprenderá lo rápido que sube esa cifra en una semana, y ese número te dará la prueba fehaciente de que estás mejorando, incluso en los días en los que no lo notes.

5. Simplifica temporalmente la forma compleja

Si hay un acorde de un par que te sigue dando problemas, hazlo más fácil por ahora. Quita un dedo, usa una versión más sencilla y luego vuelve a añadir las notas que faltaban cuando te sientas cómodo con el cambio.

El «E» es el clásico villano aquí. Otro de ellos es un «barre» complicado. En lugar de atascarte por completo, toca una versión simplificada que siga sonando bien, haz la transición con suavidad y luego ve mejorando más adelante, cuando tus manos se hayan acostumbrado. Escribí una guía completa sobre esto mismo, titulada «Simplifica los acordes difíciles del ukelele », y combina muy bien con esta.

Más concretamente, también puedes echar un vistazo a la guía sobre cómo tocar el acorde de Mi y a la herramienta de diagramas de acordes para ukelele, donde encontrarás versiones más sencillas de los acordes que te resultan difíciles.

3 ejercicios con pares de acordes que puedes probar ahora mismo

Practica estos fragmentos por parejas, en lugar de como canciones completas. Haz un ejercicio de un minuto con cada uno, mantén la mano que rasguea en movimiento y busca los dedos de apoyo.

El ejercicio 1 es un clásico cambio entre dos acordes. Los acordes de Do y Sol7 aparecen en cientos de canciones.

El ejercicio 2 va de Do a Fa. Es un pequeño salto que aparece por todas partes y, a diferencia del ejercicio 3, en este hay que cambiar la posición de toda la mano, así que es genial para conseguir un movimiento limpio y rápido. Este es precisamente el cambio que antes me daba tantos problemas, así que si ahora mismo te parece imposible, no te preocupes. Ya lo acabarás consiguiendo.

El ejercicio 3 va de Am a F. Estas dos notas comparten un dedo, así que busca cuál puedes mantener pulsado.

Si alguna de estas formas te resulta nueva, echa primero un vistazo a la guía básica de acordes de ukelele para que sepas exactamente dónde va cada dedo.

Practica con canciones de verdad

Los ejercicios están muy bien, pero las canciones son la verdadera razón por la que tocamos. Cuando te sientas cómodo con un par de acordes, úsalo en algo divertido. La música motiva mucho más que contar los cambios, y una melodía pegajosa disimula muchas de las imperfecciones iniciales.

Empieza por el archivo de canciones fáciles para ukelele o ve probando las canciones de tres acordes de la lista. Tres acordes es la cantidad ideal para practicar los cambios sin agobiarte. Elige una canción, baja el tempo al mínimo y deja que tu mano de rasgueo te guíe.

Sigue así, se hace rápido

Los cambios de acordes lentos parecen un muro de ladrillos cuando empiezas, pero, sinceramente, es el problema más pasajero de todo lo que implica tocar el ukelele. Mantén la mano con la que rasgueas en movimiento, anticipa el siguiente acorde, busca los dedos de apoyo y haz el ejercicio de un minuto unas cuantas veces a la semana. En un par de semanas te preguntarás a qué venía tanto alboroto. ¡La práctica hace al maestro!

¿También te interesa saber cómo mantener esos cambios al compás? Echa un vistazo a mi guía sobre cómo rasguear el ukelele; es el siguiente paso lógico.

Espero que esta guía te haya ayudado a hacer los cambios de acordes con más fluidez. ¡Sigue practicando y disfruta! No dudes en ponerte en contacto conmigo si necesitas más información sobre cómo cambiar de acordes más rápido. ¡Buena suerte y diviértete!

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