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¿Por qué mi ukelele no se mantiene afinado? 6 soluciones rápidas

¿Tu ukelele se desafinará constantemente? No te asustes. Aquí tienes las seis razones más comunes por las que tu ukelele no mantiene la afinación, además de soluciones sencillas para cada una de ellas.

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Si tu ukelele no se mantiene afinado, casi nunca es porque esté roto. Nueve de cada diez veces se debe a alguna de las pequeñas cosas que se pueden arreglar, y la más común es simplemente que las cuerdas nuevas se están asentando. He tenido que lidiar con este mismo problema más veces de las que puedo contar, así que sé lo frustrante que es afinar el instrumento y ver cómo un acorde se desafinó un minuto después. En esta guía te explicaré las seis causas más habituales y la solución sencilla para cada una, empezando por la que le pasa a casi todo el mundo.

Antes, una nota rápida. Esta guía trata sobre cómo ajustar la estabilidad, es decir, cuando el tono se desvirga hacia abajo o hacia arriba después de haberlo afinado. Si tu problema es un zumbido molesto o un traqueteo al tocar, eso es otra historia y lo que necesitas es la guía para solucionar zumbidos y traqueteos.

Te recomiendo que tengas abierto el afinador de ukelele online en otra pestaña mientras sigues estos pasos. Te conviene comprobar la afinación después de cada ajuste.

1. Las cuerdas nuevas todavía se están estirando

Esta es, con diferencia, la razón principal. Las cuerdas nuevas del ukelele son, básicamente, como pequeñas gomas elásticas. Cuando las pones por primera vez, siguen estirándose por la tensión, y cada pequeño estiramiento hace que baje el tono. Así que lo afinas, tocas un acorde y ya se te ha desafinado.

Y lo mejor de todo es que esto es totalmente normal y se soluciona solo. Las cuerdas nuevas suelen asentarse al cabo de unos días de tocar con regularidad. Yo siempre uso cuerdas Aquila (la serie tradicional, mis favoritas desde hace años) e incluso esas necesitan unos dos o tres días para dejar de aflojarse después de poner un juego nuevo. Así que, hasta que las tuyas se asienten, tendrás que volver a afinar el ukelele muchas veces. No te asustes y no pienses que el ukelele está roto.

Puedes acelerar mucho el proceso estirando tú mismo las cuerdas de antemano. A continuación te explicamos cómo hacerlo.

Cómo preestirar las cuerdas

  1. Afina el ukelele con tu afinador.
  2. Tira suavemente de cada cuerda hacia arriba, alejándola del mástil, más o menos a la altura del traste 12. Aplica una presión ligera y uniforme. Intenta hacerlo con firmeza pero con cuidado, sin dar tirones.
  3. Desliza los dedos a lo largo del cordón un par de veces mientras tiras de él.
  4. Vuelve a afinarla. Se habrá desafinado otra vez, que es justo lo que quieres que pase.
  5. Hazlo dos o tres veces por cada cuerda.

Haz esa pequeña rutina un par de veces durante el primer o segundo día y las cuerdas se asentarán mucho más rápido. Si acabas de cambiarte las cuerdas tú mismo, en mi guía completa sobre cómo cambiar las cuerdas te explico también cómo atarlas correctamente.

2. Las clavijas de ajuste por fricción se resbalan

Clavijero de ukelele con clavijas sueltas

Muchos ukeleles, sobre todo los tradicionales y los modelos básicos, llevan clavijas de fricción. Son esas clavijas que sobresalen en línea recta de la parte trasera del clavijero. Sujetan la cuerda únicamente por fricción (es decir, por agarre, sin ningún mecanismo de engranaje) y, con el tiempo, ese agarre se afloja, por lo que la clavija gira lentamente por sí sola y la nota se desafinará hacia el bemol.

La solución suele ser muy sencilla. Fíjate en el extremo de cada clavija de fricción y verás un tornillo pequeño. Gíralo un poco en el sentido de las agujas del reloj, quizá un cuarto de vuelta, para añadir un poco de tensión. Afina, toca y comprueba si se mantiene. Aprieta un poco más si sigue resbalando, pero no lo aprietes tanto que te cueste un montón girar la clavija.

Si tus afinadores de fricción están realmente gastados y ya no hay forma de ajustarlos, cambiarlos por afinadores de engranaje es una mejora genial. Los afinadores de engranaje (normalmente los que sobresalen por los lados) mantienen mucho mejor la afinación y te permiten afinar con mayor precisión. Es una modificación muy habitual y merece mucho la pena en un ukelele que te encanta.

3. Las cuerdas no están bien enrolladas ni atadas

Si no colocas bien las cuerdas, la afinación se te va a estropear. Si una cuerda tiene vueltas sueltas alrededor de la clavija o un nudo mal hecho en el puente, se va a ir tensando sola mientras tocas. Cada pequeño cambio en esas vueltas o en ese nudo hace que el tono baje.

Cuando enrolles la cuerda, intenta que queden dos o tres vueltas bien ordenadas a lo largo del mástil, cada una por debajo de la anterior, sin que se enreden ni se superpongan. En el puente, asegúrate de que el nudo esté bien apretado y bien fijado antes de afinar la cuerda.

Si la afinación se mantiene estable durante un minuto y luego da un salto repentino, lo más probable es que se deba a un nudo que se ha aflojado o a un enrollado desordenado. La guía para cambiar las cuerdas te muestra la forma correcta de hacerlo en ambos extremos.

4. La temperatura y la humedad están cambiando constantemente

Tu ukelele está hecho de madera, y la madera se expande y se contrae. Si sacas el ukelele de una habitación cálida al frío, lo dejas junto a una ventana soleada o tienes la calefacción a tope todo el invierno, la madera y las cuerdas reaccionan. El resultado es que el tono se desvía aunque no hayas tocado las clavijas. Imagínatelo como una puerta que se atasca en verano y se abre y se cierra con facilidad en invierno. Es lo mismo, pero en el diapasón.

No se puede discutir con la física, pero sí puedes cuidar tu instrumento. Manténlo alejado de los radiadores, la luz solar directa y las corrientes de aire en las puertas. No lo dejes en un coche caluroso ni en un maletero helado. Si tu casa es muy seca, un humidificador para el estuche ayuda mucho, sobre todo con los ukeleles de madera maciza. Yo uso un humidificador Oasis en el mío y me ha ahorrado muchos problemas durante los meses secos.

Encontrarás más información sobre cómo proteger tu ukelele de las inclemencias del tiempo en la guía «Cómo cuidar tu ukelele». Un entorno estable en casa se traduce en una afinación más estable.

5. Estás tocando o presionando las cuerdas con demasiada fuerza

Aquí va un truco. Si la afinación es perfecta en las cuerdas al aire, pero se desafinó hacia el agudo en cuanto pulsas un acorde, el problema podría estar en tus manos. Si presionas demasiado fuerte o rasgueas como si estuvieras enfadado con el instrumento, las cuerdas se desafinan hacia el agudo y todo suena un poco desajustado.

Intenta tocar con más suavidad. Solo necesitas la presión justa de los dedos para sacar una nota clara, nada más. Lo mismo ocurre con el rasgueo: un rasgueo relajado y uniforme siempre suena mejor que uno fuerte y tenso. Además, así tu interpretación sonará mejor, así que es una ventaja doble.

Si no sabes muy bien cómo es un rasgueo relajado, en mi guía de rasgueo te explico cómo usar la muñeca en lugar de todo el brazo. Pruébalo con algunos acordes abiertos sencillos como estos.

Toca cada cuerda con suavidad, comprueba el tono con el afinador y fíjate en lo poco que tienes que apretar.

6. Cuerdas baratas o una ranura de la cejuela mal acabada

Si has probado todo lo anterior y el ukelele sigue sin funcionar bien, puede que el problema esté en las cuerdas mismas. Las cuerdas muy baratas pueden ser irregulares y no mantener el tono por mucho que lo intentes. Un juego nuevo de cuerdas de buena calidad suele arreglar por sí solo un ukelele rebelde, y en mi guía de las mejores cuerdas para ukelele te recomiendo juegos que realmente valen la pena.

El otro culpable habitual es la cejuela, esa pequeña pieza ranurada donde se cruzan las cuerdas en la parte superior del mástil. Si una ranura está demasiado apretada o es rugosa, la cuerda se engancha ahí en lugar de deslizarse libremente. La afinas, la cuerda queda aprisionada y luego se suelta en mitad de la canción y se desafinará. Frotar un poquito de grafito de lápiz en la ranura ayuda a que la cuerda se deslice. Si la ranura está realmente mal cortada, eso es algo que se arregla rápido con una puesta a punto adecuada.

Un resumen rápido

La mayoría de los problemas de puesta a punto se reducen a uno de estos:

1. Las cuerdas nuevas aún se están estirando: estíralas un poco y déjalas reposar unos días. 2. Las clavijas de fricción se resbalan: aprieta el tornillo pequeño o instala clavijas con engranaje. 3. Enrollado desordenado o nudos: enróllalas en bobinas ordenadas y asienta el nudo. 4. Cambios de temperatura y humedad: guarda tu ukelele en un lugar estable. 5. Presión excesiva al pulsar o rasguear: toca con más suavidad. 6. Cuerdas baratas o una cejuela áspera: cambia las cuerdas y alisa la ranura.

Síguelos en orden y, nueve de cada diez veces, tu ukelele mantendrá el tono a la perfección. Lo normal es que el problema esté en las cuerdas nuevas, así que, si las tuyas son nuevas, tómalas unos días antes de culpar a cualquier otra cosa. Al principio puede parecer complicado, ¡pero tú puedes!

Espero que esta guía te haya ayudado a mantener tu ukelele bien afinado. Una vez que se mantenga estable, abre el afinador, ponlo a punto y toca algo divertido. ¡Sigue practicando y disfruta! No dudes en ponerte en contacto conmigo si necesitas más información sobre cómo mantener tu ukelele bien afinado. ¡Buena suerte y diviértete!

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